Hace una semana nos juntamos en el Club Entre Voces a grabar el podcast. Hablamos sobre las novelas gráficas y salio a tema, como suele hacerlo cuando se habla de esas cosas, la falta de atención y respeto hacia ese medio. Uno de los puntos importantes que se mencionaron es cual es el punto de querer que todo mundo respete a los comics. Cómo se argumenta que es un medio valido y deseamos que se le haga un desfile por sus contribuciones a la humanidad.
Cuando escucho a las personas que aman los videojuegos, incluyendome a mi, escucho un deseo de aceptación, un deseo desesperado de reconocer y validar lo que nos gusta para que los demás lo puedan apreciar. Incluso puedes decir que este blog es parte de ese intento.
Después de pensarlo un rato, me di cuenta de lo poco útil que resulta una lucha apasionada por algo que en el gran esquema de las cosas, es entretenimiento. Si alguien le gusta un videojuego y se lo quiere recomendar a alguien, lo puede hacer. Pero la otra persona no tiene que hacerle caso. Se lo pierde. Puede pensar que es una perdida de tiempo, una distracción o algo adictivo.
No cambia que es el mejor pasatiempo para mi.
Quizá llegue el día en que todos habremos jugado algo en algún momento de nuestras vidas. Tendremos recuerdos mutuos del éxito del momento y nos sentaremos a discutir de nuestras experiencias favoritas. Por mientras, en lo que llega ese día, yo seguiré disfrutando de mis juegos.