miércoles, 1 de julio de 2009

So yeah, I hate GameStop

¿Qué cosa me haría regresar al blog después de un mes? ¿Un tremendo juego que me ha impactado? ¿Algún anuncio del E3 que promete cambiar la manera en que interactuamos con mi pasatiempo favorito? Nop. Fue la cadena independiente de juegos más grande del mundo.

Al cruzar a San Diego en búsqueda de unos zapatos para mis nupcias cada vez mas cercanas, decidí ir a buscar el nuevo Tiger Woods (20)10 para Wii. Con la promesa del juego de golf más realista y con nuevo accesorio WiiMotion Plus incluido era buena hora para conseguirlo. Desafortunadamente la tienda más cercana era GameStop. Entre porque trabajo un tipo que es amable y servicial pero para mi mala suerte no lo tenían y me recomendaron ir a otra tienda cercana. Mala idea.

Al ingresar a la tienda, el empleado me pregunta si deseo algún juego nuevo de los que están disponibles. Le digo que si, aunque no se trata de los que me recomendó. No lo tiene a la vista así que se pone a buscarlo en su base de datos, al tiempo que me recomienda comprarlo usado ya que me ahorro un poco de lana y más si compro una tarjeta de descuento. Le digo de la manera más atenta que no, lo deseo nuevo. Mientras continua su búsqueda, un senior llega a cambiar un juego de DS para su hija y comprarle uno nuevo. Decidiendo que esa transacción era más urgente que la mía, detiene su búsqueda y me recomienda ir a la tienda que acabo de visitar.

Lo peor de está historia es que es una más de una larga lista de experiencias negativas que tengo con la tienda, desde hace unos 10 años. Pero creo que por fin aprendí la lección. Me iré tan pero tan lejos que no tendré ni la atentación de cruzar sus puertas en varios años. Se lamentarán cuando vean caer sus ingresos durante los próximo meses.

1 comentario:

Lilí Lanz dijo...

Great to have you back writing again.